USO Y APLICACIONES DEL OZONO

  • Industria de Alimentos y Bebidas
  • Agro industria
  • Agua potable
  • Torres de enfriamiento
  • Acuicultura
  • Piscinas
  • Lavanderías industriales
  • Tratamiento de aguas servidas
  • Sanitización y purificación de aire
  • Eliminación de olores
  • Cámaras de almacenamiento agrícola
  • Riego foliar o por goteo.
  • Eliminación de plagas agrícolas
  • Tratamientos médicos de ozonoterapia.

Efecto Germicida o Microbicida del ozono: Por microorganismo se entiende toda forma de vida que no puede ser vista por el ojo humano, sino por el uso del microscopio. Estos seres vivos permanecen sobre todo tipo de superficies, o bien flotan en el aire asociados a partículas de polvo o a minúsculas gotas de agua en suspensión, siendo los causantes de todo tipo de enfermedades contagiosas, especialmente en sitios cerrados. A estos microorganismos, debido a su capacidad para provocar enfermedades contagiosas, se les llama patógenos.

El Ozono es el único antiséptico completo, elimina virus, bacterias, priones, hongos, levaduras, esporas, protozoos y destruye fácilmente las bacterias patógenas como la Escherichia coli y la Salmonella del ambiente, impidiendo también la aparición de mohos y otros hongos.

Los microorganismos no pueden desarrollar inmunidad al ozono, ya que éste oxida su pared celular, rompiéndola y atacando directamente los constituyentes de los ácidos nucleicos (ADN y ARN).

Como bactericida, viricida, fungicida, desinfectante y antiséptico, el ozono destaca por ser altamente eficiente, destruyendo con gran rapidez estreptococos estreptococos, estafilococos, colibacilos y otras bacterias. De la misma manera el ozono ha evidenciado ser muy útil en la eliminación de las más enérgicas toxinas difterianas y tetánicas.

Al lado de todos las sustancias y métodos químicos empleados, el ozono puede ser considerado como el agente microbicida más rápido y eficaz que se conoce y su acción antiséptica posee un amplio espectro que engloba a la mayoría de los microorganismos antes citados: bacterias (efecto bactericida),virus (efecto viricida), hongos (efecto funguicida), esporas (efecto esporicida).


Efecto bactericida del ozono: Desde principios de siglo XX, se empezó a usar para el tratamiento del agua. Posteriormente para purificar el aire e incluso directamente sobre el organismo humano con fines terapéuticos (Ozonoterapia).

Una de las ventajas más importantes del ozono con respecto a otros bactericidas es que este efecto se pone de manifiesto a bajas concentraciones (0,01 ppm. o menos) y durante periodos de exposición muy cortos es ya perfectamente observable un efecto bacteriostático.

La diferencia entre un efecto bactericida y un efecto bacteriostático es sencilla: un agente bactericida es capaz de matar a las bacterias; un agente bacteriostático no llega a matarlas, pero sí les impide reproducirse, evitando rápidamente su desarrollo y proliferación.


Efecto Viricida del ozono: Los virus no son capaces de vivir ni de reproducirse si no es parasitando a células a las que ocasiona su destrucción. A diferencia de las bacterias, los virus siempre son nocivos y provocan enfermedades tan comunes como la gripe, el catarro, el sarampión, la viruela, la varicela, la rubéola, la poliomielitis, el SIDA (VIH), la hepatitis, etc.

El ozono actúa sobre ellos oxidando las proteínas de su envoltura y modificando su estructura tridimensional. Al ocurrir esto, el virus no puede unirse a ninguna célula hospedadora por no reconocer su punto de anclaje, por tanto, al encontrarse desprotegido no puede reproducirse y por consecuencia muere.


Efecto funguicida del ozono: Existen ciertos tipos de hongos que tienen capacidad de provocar enfermedades. Son capaces de ocasionar alteraciones en nuestros alimentos haciéndolos inaceptables para su consumo, como es el caso del moho.

Con la ozonización eliminaremos estas formas patógenas, cuyas esporas están en todo tipo de ambientes, evitando también posibles daños celulares.


Efecto Esporicida del ozono: Existen algunos hongos y bacterias que cuando las condiciones son adversas para su desarrollo o reproducción, fabrican una gruesa envoltura alrededor de ellas y paralizan su actividad metabólica, permaneciendo en estado latente. Cuando las condiciones para la supervivencia vuelven a ser favorables su metabolismo recupera la actividad.

Estas formas de resistencia se conocen como esporas y son típicas de bacterias tan patógenas como las que provocan el tétanos, la gangrena, el botulismo o el ántrax.

Este tipo de mecanismo de resistencia hace muy difícil luchar contra ellas y tratamientos útiles en otros casos como las altas temperaturas y multitud de antimicrobianos, se vuelven ineficaces. Con la ozonización del medio en el que sobreviven son eliminados radicalmente.


Eliminación de ácaros: Los ácaros son microorganismos de la familia de los arácnidos que habitan en nuestros hogares, sobre todo en colchones y almohadas ya que se alimentan básicamente de los restos de piel humana y de escamas. Los ácaros muertos y sus excrementos suelen producir alergias y otras afecciones como asma o rinitis.

Además de una buena ventilación, los tratamientos de choque basados en ozono aplicados a colchones, almohadas y otros lugares en donde puedan proliferar los ácaros, ayudan a combatir y a evitar los molestos síntomas de las alergias y de otras afecciones que producen.


Acción desodorante del ozono: El ozono posee la propiedad de destruir olores desagradables, atacando directamente sobre la causa que los produce, sin añadir ningún componente químico.